A través de estas preguntas, Ginés nos cuenta su experiencia en CVX desde su entrada, hace poco más de un año, en la comunidad.

¿Qué buscaba cuando entré en CVX?

Entré por recomendación de un amigo, que me instó a unirme a un grupo cristiano para compartir mi fé.

¿Qué estoy encontrando?

Estoy aprendiendo que la fé hay que cultivarla. Y es en comunidad donde mayor germen se puede producir.

No conocía previamente CVX. Y estoy encontrando una familia muy unida, con una estructura sólida en cuanto a normas, personas e ideas; a la vez que un espíritu dinámico en su aplicación.

¿Qué facilidades voy viendo?

El taller de iniciación me está sirviendo de mucha ayuda. Me sirve para aprender a ser disciplinado en la oración, preparando las reuniones desde este ángulo. A la vez que voy conociendo la historia de CVX y reflexionando sobre ella. Encontrar cual es mi vocación personal también es algo muy importante en lo que el taller está sirviendome de ayuda.

También el grupo de vida me está facilitando mucho el camino, pudiendo experimentar con las herramientas que voy aprendiendo. A la vez que, poco a poco, voy formando parte de la comunidad.

¿Qué dificultades voy viendo?

Últimamente empiezo a ser más consciente de que las mayores dificultades me las provoco yo mismo. Yo suelo ser mi mayor enemigo.

¿Cómo vas creciendo en la espiritualidad ignaciana?

Me lo tomo con calma. Procuro realizar el examen de conciencia al final del día y aprender de la vida. En un mundo con una realidad tan cambiante es complicado situarse, así que examinar el día junto a un amigo como Jesús me sirve para ver las cosas con perspectiva.