Carta No. 2 del presidente a la comunidad mundial CVX. 2015
 
 
“La espiritualidad ignaciana se centra en la encarnación de Dios en Jesucristo dentro de
nuestra realidad – en su vida, muerta y resurrección. Por tanto, nos sentimos preparados
para asumir el compromiso con la realidad de nuestro mundo contemporáneo…
Enraizados en las gracias de nuestra vocación, estamos invitados a
reconocernos y sentirnos en casa dentro de las fronteras…”.
(Documento de Asamblea Mundial CVX en Líbano. Agosto 2013. No. 9).
 

Nuestra pertenencia a la CVX es un camino que expresa nuestra identidad como seguidores de un proyecto mayor a nuestra propia vida, y más grande que nuestras propias limitaciones y apegos. La anterior carta de la presidencia (Octubre 2014) pretendió hacer llegar una invitación a todas y todos los miembros de la CVX para profundizar dicha identidad, y reflexionar sobre el llamado fuerte y claro de nuestra Asamblea de Líbano para llevar lo mejor de nuestra espiritualidad hacia fuera de nosotros mismos. Mediante esta carta de la presidencia del 2015 queremos compartirles cómo estamos soñando el futuro desde el rol de servicio que como Consejo Ejecutivo Mundial hemos recibido de ustedes, y que con limitaciones, pero con muchos talentos y deseos de servir a nuestra misión estamos realizando, basados en las recomendaciones de nuestra pasada Asamblea que hemos orado mucho comunitariamente.

Una imagen que nos ayude en nuestra misión: una “rosa de los vientos” o una “rueda”.

Imaginen que tienen ante ustedes una “rosa de los vientos”; sí, uno de esos hermosos juegos que son como una “rueda” y que se componen de múltiples secciones ordenadas una al lado de la otra, usualmente de distintos colores, y la cual al recibir el viento, o un buen soplo, comienza […]