CVX se ha adherido al manifiesto «Alzamos la voz» con el objeto de denunciar la discriminación de las mujeres en la Iglesia.

El link de la web para saber más y firmar el manifiesto: https://es.alcemlaveu.org/

 

 

MANIFIESTO ALZAMOS LA VOZ

En el marco de las jornadas feministas del 8 de marzo, las mujeres creyentes, de movimientos y comunidades, alzamos la voz para decir que:

VENIMOS DE LEJOS De una larga tradición feminista que ha luchado por la dignidad de las mujeres, que exigió la igualdad de derechos, poder votar, libertad sexual y reproductiva, y al siglo XXI se reconoce diversa, se muestra con una fuerza joven y renovada, y este próximo 8 de marzo volverá a salir a la calle para alzar la voz y decir basta.

VENIMOS DE LEJOS De las mujeres valientes y libres de las primeras comunidades cristianas, y de todas las que a lo largo de la historia se han negado a quedar recluidas en los roles secundarios e invisibles a que la tradición eclesial y teológica las quería someter. Mujeres protagonistas de su fe que han alzado la voz para decir en qué creían. Mujeres insumisas que han luchado para que su autoridad fuera reconocida, mujeres solidarias que se han organizado para atender a las personas que más lo necesitaban, mujeres esperanzadas que han creído que la transformación social y la justicia eran posibles.

VENIMOS DE LEJOS De la buena noticia de un Jesús que transgrede las normas de una sociedad profundamente patriarcal. Venimos del Jesús que trata a las mujeres como iguales, y dialoga de tú a tú. Ellas, como María Magdalena, son discípulas, amigas, maestras. Son en definitiva, personas. Venimos de una Iglesia que en sus inicios hizo de la igualdad entre hombres y mujeres, una de las aportaciones más radicales del cristianismo a la historia de la humanidad. ¡Recuperémosla!

VENIMOS DE LEJOS Y SOMOS MUCHAS Somos muchas las que en todo el mundo alzamos la voz. Somos mayoría en las tareas de voluntariado, en las celebraciones religiosas, como catequistas, en los consejos parroquiales, somos muchas en los movimientos, asociaciones, centros recreativos y en el mundo educativo de niños y jóvenes. Son incontables las congregaciones de religiosas que trabajan día a día por los derechos de los más vulnerables, como las prostitutas o las víctimas de la trata de mujeres. ¿Quién constituye una parte importante de la Iglesia en el siglo XXI? ¡Nosotras!

SOMOS MUCHAS Y DECIMOS BASTA – Decimos ¡Basta! porque a pesar de ser mayoría somos consideradas como eternas menores de edad, y tratadas con condescendencia. – Decimos basta a ser invisibilizadas y silenciadas. – Decimos basta a la discriminación por razón del sexo o del género. ¿Cuántas mujeres vemos que representan la institución? ¿Cuántas teólogas trabajan en las facultades de teología, cuántas acompañan espiritualmente, cuántas son formadoras de los seminarios? ¿Cuántas pueden tomar parte en la toma de las decisiones más importantes? – Decimos basta a que se nos niegue el sacerdocio debido a nuestro cuerpo, un cuerpo que siempre está bajo sospecha.

– Basta a una visión negativa de la sexualidad, que crea sufrimiento.

– Basta a una imagen de un Dios exclusivamente masculino.

IMAGINAMOS Y CONSTRUIMOS UNA IGLESIA NUEVA – Una Iglesia que es comunidad de iguales, donde la mujer es reconocida como sujeto de pleno derecho, con voz y voto en todas partes, donde la mujer es valorada por los propios talentos, carismas y aportaciones a las comunidades. – Una Iglesia donde el liderazgo es compartido entre mujeres y hombres, laicos, laicas, personas consagradas y sacerdotes. Una iglesia paritaria, más plural y menos jerárquica. – Una Iglesia que acompaña sin juzgar toda la diversidad de las familias, de identidades y orientaciones sexuales. – Una Iglesia donde las mujeres ya somos y nos reconocemos con autoridad y liderazgo. – Una Iglesia que ya hoy es semilla de futuro.

VENIMOS DE LEJOS, SOMOS MUCHAS Y ALZAMOS LA VOZ PARA DECIR BASTA Y EXIGIR UNA IGLESIA NUEVA QUE HOY, 1 DE MARZO DE 2020 DA UN PASO ADELANTE.