Parejas mixtas: Unai nos cuenta su experiencia

Parece que fue ayer cuando llegué a Bilbao. Venía con 24 años ilusionado porque quería pasar más tiempo con Bea, vivir más cosas juntos, disfrutar y empezar una vida sin distancias. Fue una decisión muy difícil porque tuve que dejar a mi familia y amigos.

Poco a poco fui formando parte de su vida, acostumbrándome a sus actividades, grupos, salidas, familia… Mi sensación ante todo esto era rara, no entendía la necesidad de que fuera de convivencias, campamentos o hiciera reuniones asiduamente, porque mi entorno no tenía nada que ver con todo eso y aunque soy creyente no soy practicante, ni había conocido esta forma de vivir la fe.
Después de tiempo fui entendiendo que ella necesitaba todo esto para ser feliz, le llenaba y disfrutaba, y que también le ilusionaba que yo lo entendiese y lo conociera. Aunque no compartía su fe, poco a poco fui participando en alguna celebración y empecé a comprender lo importante que era para ella.
Creo que es parte importante de su vida y aunque no formo parte de la comunidad lo respeto e intentamos integrar en nuestra vida que Bea participe de ella.
Unai