Por medio del presente post queremos dar a conocer nuestra experiencia de vida en la Comunidad Matiko (Bilbao).

¿Y qué Comunidad es esa?. Pues es una comunidad de techo establecida en el piso que la Compañía de Jesús tiene en la calle Matiko de Bilbao. Precisamente de su ubicación surge el nombre con el que hemos venido a denominar a la Comunidad.

Las personas que impulsamos e integramos la misma somos Maite García, María Pascual, Iñigo Ayestarán (Ayes) y David Chicote. En definitiva, un grupo de amigos cuyas experiencias de Fe habían transcurrido por un camino muy similar desde sus comienzos en la Comunidad P. Arrupe como chavales, pasando como monitores/coordinadores de la misma, incorporándonos posteriormente a un Grupo de Referencia de Arrupe que, desde hace unos tres años, ha terminado finalmente por integrarse en CVX-Bilbao.

Foto Comunidad Matiko

¿Cómo nace esta idea?. La Comunidad Matiko nace como consecuencia de la llamada que, a raíz de un proceso de revisión y proyecto de vida, sentimos los cuatro por llevar a cabo una experiencia de vida comunitaria desde la profundidad del Evangelio.

¿En qué consiste exactamente este proyecto de vida en Comunidad?. La idea que subyace a todo el proyecto comunitario consiste en disponer de un espacio en el que crear una “comunidad de techo” donde jóvenes-adultos con un recorrido vital y espiritual similar puedan:

  • Discernir sobre su vocación: a qué nos sentimos llamados.
  • Compartir vida: lo que somos, lo que hacemos, lo que nos ilusiona, lo que nos inquieta, lo que nos mueve.
  • Emanciparse e ir tomando las decisiones que construyan su proyecto de vida.
  • Atender las necesidades del entorno, especialmente mediante experiencias de acogida.

Estos objetivos básicos se articulan a través del Proyecto comunitario que redactamos el año pasado y que configura la identidad de la Comunidad Matiko en torno a las siguientes cuatro dimensiones:

  • Espiritual: por medio del empleo de distintas herramientas de la espiritualidad ignaciana.
  • Crecimiento personal: a través de diversas dinámicas que se estiman adecuadas para el desarrollo personal de los miembros de la Comunidad.
  • Comunidad: mediante actividades que se han revelado eficaces para reforzar el sentimiento de pertenencia comunitario.
  • Justicia: llevando un estilo de vida sencillo que guarde fidelidad y coherencia con el Evangelio.

Esta iniciativa vio finalmente la luz el 1 de diciembre de 2012 cuando entramos a vivir en la Comunidad. Poco después, en enero de 2013, y como respuesta a una de esas múltiples necesidades que plantea nuestra realidad, comenzó a vivir con nosotros Youssef, un chico marroquí que en marzo pasado terminó con éxito sus estudios de Grado Medio en Chapa y Pintura. En octubre, Youssef dejó paso a Younnes Gannaz, otro hermano marroquí que, estando en la Comunidad, ha finalizado brillantemente sus estudios de Grado Medio en Instalaciones Eléctricas e Informáticas y se encuentra actualmente en prácticas. Ambos se han ganado nuestro corazón y han transformado nuestras vidas, enseñándonos a vivir en actitud de continuo agradecimiento.

Este año y medio ha estado repleto de momentos irrepetibles, de mucha vida compartida, de muchas risas (el mejor ingrediente de las cenas), de mucho crecimiento y aprendizaje,…¡e incluso hemos tenido la suerte de celebrar la boda de Maite y Ayes! Ha habido también épocas difíciles, de dudas, de desolación, pero eso también forma parte de la vida y, precisamente eso, Vida, es lo que deseamos compartir.

Sin duda que hay muchas más cosas que contar y experiencias que compartir pero para eso os tendréis que pasar por aquí. ¡Sólo hay que concretar día y hora y quedáis invitados a comer o cenar!

Os dejamos también un correo electrónico (comunidadmatiko@gmail.com) y un número de teléfono (94. 446.67.65) en el que poder contactar con nosotros para cualquier cosa que necesitéis.

Os esperamos!

Comunidad Matiko